miércoles
LA ESQUINA. SER COSTA DE LA LUZ. 30.09.10
Sin tiempo, ni espacio, ni formación suficientes para un análisis en profundidad de la huelga general y sus consecuencias me permito apuntar un par de reflexiones personales por si pudieran servir de algo en el debate abierto…
En primer lugar, ¿era necesaria la huelga general? Ya he dicho en alguna otra ocasión que una huelga es una respuesta extrema de los trabajadores cuando se han quemado todas las vías posibles de entendimiento… No creo que a nadie le agrade ir a la huelga aunque solo sea por el hecho de que te descuentan un pellizco del salario… Pero ante el dramático retroceso de los derechos de los trabajadores planteados por la reforma laboral y las medidas aprobadas por el gobierno creo sinceramente que estaba justificada… Es injusto que sean los trabajadores los que paguen una crisis que está enriqueciendo a los que la provocaron… Es injusto que en un país donde tanto ha costado conseguir este relativo y precario estado de bienestar se sigan recortando derechos laborales, que al recorte de salarios de la función pública y de los pensionistas no sigan impuestos progresivos para los que más ganan o tasas que limiten el enriquecimiento abismal de bancos y especuladores, que se plantee la subida de la edad de jubilación a los 67 años y que en el horizonte estén el aumento de la jornada laboral mas allá de las 40 horas o el presumible recorte de los derechos civiles… De hecho, desde posiciones conservadoras y el sector empresarial se está sugiriendo la limitación del derecho constitucional a la huelga… ¡Que mal me suena el remoquete de esta huelga utilizado por algunos diciendo aquello de que si no la apoyan se respete su derecho al trabajo! ¡Por supuesto, derecho al trabajo empezando por las casi 5 millones de parados…!
En segundo lugar, ¿ha servido para algo la huelga general? Quizás sea pronto para contestar a esta pregunta… Pero al menos gobierno y empresarios debieran darse cuenta de que el tejido productivo no existe sin los trabajadores y que si nosotros paramos, se para todo… Por tanto, se debe contar con nosotros cuando se vayan a tomar decisiones sobre derechos laborales… Mire usted, en última instancia la protesta al menos a mi me servirá para tener la conciencia tranquila de que hago lo que debo para proteger mis derechos, porque tengo que protestar cuando entiendo que se comete una injusticia y que si me callo seguirán adelante con sus despropósitos…
En fin, ni mucho menos esto acaba aquí… Estamos al comienzo de un camino en el que si no estamos atentos puede que desemboque en un panorama muy similar al de 20 o 30 años atrás… Empiezo a pensar que con casi toda seguridad nuestros hijos van a vivir peor que nosotros…
HORMIGAS EN LA ESCALERA
jueves
DROGAS, ¿SEGUIR CON LA PROHIBICIÓN?
TRIBUNA: ARACELI MANJÓN-CABEZA
Drogas, ¿seguir con la prohibición?
El prohibicionismo, instaurado en Estados Unidos a comienzos del siglo XX e impuesto por ese país al resto del planeta, ha fracasado. Múltiples razones policiales y de salud pública recomiendan la despenalización
ARACELI MANJÓN-CABEZA 22/09/2010
Una vez más se reabre el debate sobre la ineficacia de la represión en materia de drogas. Ha bastado que el ex presidente Felipe González nos recordase los males de la prohibición y la necesidad de un cambio de rumbo. Pero no es nada nuevo. Que los esfuerzos antidroga son un "largo y glorioso fracaso" era ya más que evidente hace años.
Milton Friedman advertía en 1972 que era imposible acabar con el tráfico de drogas y que la prohibición era la peor estrategia para usuarios y no usuarios; 17 años después afirmaba que la epidemia del crack se habría evitado de ser legal la cocaína.
Gary S. Becker señalaba en 2001 que la legalización, aun no siendo la panacea y presentándose como "una aventura hacia lo desconocido", eliminaría las ganancias del narcotráfico y la corrupción y que el posible aumento del consumo se compensaría con el control de la calidad.
Recientemente, en enero de 2010, Mario Vargas Llosa ha insistido en que la despenalización es el único remedio y lo afirma con los ojos puestos en México, pero también en otros países. Y más en la misma línea: Paulo Coelho, los ex presidentes Cardoso, Zedillo y Gaviria y las 17.000 personas que han firmado desde junio pasado la Declaración de Viena, reclamando a los Gobiernos y a Naciones Unidas una revisión transparente de la actual estrategia.
La prueba hoy más clara -pero no única- del fracaso y de los inasumibles costes de seguir intentándolo nos la proporciona México: desde 2006, el combate al narco del presidente Calderón ha provocado dos guerras -la que se libra entre narcos y la del Estado contra el crimen organizado- y 30.000 muertos (900 eran niños menores de 17 años).
En contra de la legalización se dice que los beneficios de acabar con el crimen organizado no serían mayores que los problemas que causaría el aumento del consumo. Pues bien, creo que esta afirmación es hoy claramente incierta. Admitiendo como muy probable un aumento inicial del número de consumidores de las drogas ya legales, a la vez, serían seguros otros efectos beneficiosos: control de la calidad de las sustancias, lo que evitaría los males asociados al consumo de los venenos ilegales que hoy circulan; disminución de precios, lo que reduciría drásticamente la cifra de delincuencia drogoinducida; sacar a los consumidores de determinados ambientes especialmente insalubres y peligrosos, para dirigirlos a un mercado legal y controlado.
Solo lo anterior ya justificaría pensar muy seriamente y sin prejuicios en un proceso de legalización y de control estatal, con o sin impuesto especialmente fuerte a la producción, con mayor inversión en las políticas de reducción de la demanda -educación, prevención y rehabilitación- y con un ahorro espectacular en los enormes esfuerzos económicos que hoy se lleva la represión a cambio de unos resultados decepcionantes.
Pero habría más: se desposeería al crimen organizado de su actividad favorita y más rentable y, con ello, de parte de su capacidad de corromper voluntades públicas y privadas y de infiltrarse en la economía lícita; se podría prescindir de la excepcionalidad legal hoy imperante en la persecución y represión del tráfico de drogas que, en ocasiones, nos coloca en los límites de lo que el Estado de derecho es capaz de soportar; desaparecería el pretexto según el cual, la lucha eficaz contra el narcotráfico justifica la intervención de Estados Unidos en asuntos de otros países castigados por este azote.
Y hablando de Estados Unidos conviene echar la vista al pasado y recordar algunos datos: 1º) Que hubo otra situación previa a la prohibición, en la que el consumo de drogas -muy extendido en aquel país en el siglo XIX- no se consideraba un problema de salud pública. 2º) Que alguno de los "problemas de la droga" son hijos de la prohibición. 3º) Que la prohibición se ha desarrollado en los más variados escenarios y ha afectado a casi todo, más allá del ámbito de la salud pública. Basta recordar que la fiscalización internacional se impone al mundo colándola como un polizón en el Tratado de Versalles; que Estados Unidos ha condicionado su ayuda exterior a que los países destinatarios obtuviesen resultados satisfactorios en la lucha contra la droga; que el narco Pablo Escobar ofreció el dinero de la droga para pagar la deuda externa de Colombia a cambio de un compromiso de no extradición; y que hasta la fórmula originaria de la Coca-Cola hubo de modificarse para sustituir la cocaína por cafeína. 4º) Que la cruzada planetaria que Estados Unidos desata a principios del siglo XX no fue motivada por razones de "salud pública". Hubo motivos racistas contra los negros del Sur y contra la mano de obra china; motivos económicos en la guerra de médicos, farmacéuticos, productores y curanderos por tener la exclusiva en la dispensación de drogas; motivos políticos en la pugna entre China y Filipinas por el monopolio del opio y, también motivos políticos, en el hallazgo de uno de los pretextos -otros han sido la amenaza comunista y el terrorismo islámico- para legitimar el intervencionismo de la gran potencia en la andadura de otros países.
Por otro lado, hay que señalar que lo que más contribuye a reavivar el debate, inclinando cada vez a más personas hacia la opción despenalizadora, son los propios excesos, innecesarios e injustificables, del prohibicionismo.
Me refiero a un par de cuestiones como meros ejemplos.
Primera: hay países que castigan como delito el autoconsumo de drogas, a pesar de que ello no es obligado -aunque si vivamente recomendado- por las Convenciones de Naciones Unidas que diseñan e imponen el sistema represivo mundial. No es el caso de España, donde nunca fue delito el consumo y donde no se duda que tal acto entra en una esfera de la libertad personal inaccesible para el Derecho Penal. Recientemente, en Argentina se ha declarado la inconstitucionalidad del delito de tenencia de drogas para el autoconsumo; en México se ha despenalizado esa misma conducta y en Brasil se ha producido una cierta despenalización al sustituirse la cárcel por tratamientos y medidas educativas. Pero siguen existiendo países que castigan la posesión y el autoconsumo.
Segunda: son inadmisibles algunas de las afirmaciones que la JIFE (Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes de Naciones Unidas) hace en sus informes anuales de evaluación de los esfuerzos antidroga de los distintos países. Así, en el informe de 2010 se muestra preocupación por las decisiones de Argentina, México y Brasil a las que me acabo de referir, lo que se interpreta desde estos países, con razón, como injerencia en asuntos internos. En 2009 se rechazó que la Constitución de Bolivia declarase patrimonio cultural la masticación de la hoja de coca, lo que supone ignorar o despreciar el sentido que tal práctica tiene. Y así más: desagrado porque España no castiga el consumo; críticas porque Suiza permita las salas de inhalación; denuncia de los tratamientos con heroína médicamente prescrita en Holanda, etcétera.
Los excesos y los fracasos del prohibicionismo acabarán siendo el mejor argumento de las tesis liberalizadoras.
He de reconocer que cuando se trabaja dentro del sistema represivo es fácil dejarse seducir por sus "éxitos", pero estos son muy parciales y cuando se mira el conjunto, entonces vence la decepción, al contemplar un instrumento salvaje e ineficaz que no es la "solución" sino, más bien, una parte importante del problema.
Lanzarse a cualquier opción despenalizadora da vértigo, desmontar la prohibición no será fácil, pero el mantenimiento del actual prohibicionismo planetario es una locura.
LA ESQUINA. SER COSTA DE LA LUZ. 23.09.10
En atención a estos atentos oyentes y dada la acumulación de temas importantes de los que podíamos hablar, me permito esta semana apuntar algunos de ellos en plan telegrama, dejando en sus acertadas observaciones su conclusión…
Uno: Una huelga general es el último, y casi desesperado, cartucho del que disponen los trabajadores para protestar ante lo que consideran una injusticia… Sinceramente, no creo que a nadie le agrade, pero el que tengamos que pagar los de siempre, trabajadores y pensionistas, la complicada situación económica de la que no somos culpables y el ataque que están sufriendo los sindicatos, eje fundamental de una democracia que se precie, por parte de los grandes partidos, me parecen razones suficientes para ejercer un derecho fundamental que si no se ejercita acabarán quitándonoslo…
Dos: Mañana viernes comenzará una parada biológica de 45 días en el sector pesquero… A diferencia de otras, en esta parada no habrá ningún tipo de ayudas para los dueños de los barcos, ni siquiera paro… Me encuentro con uno de ellos quien me cuenta la situación desesperada que vive el sector desde hace años… A la situación precaria de los caladeros, se une la competencia de otros países y la falta de soluciones que aporta la administración… Este sector necesita una reconversión en profundidad que ningún gobierno parece dispuesto a poner en marcha, a pesar de que ha sido su mala gestión la que le ha llevado a la situación actual…
Tres: A la pregunta directa de que cuantos carriles bici disponemos en Ayamonte, la concejala de Medio Ambiente se escurre hábilmente respondiendo que cuando en un futuro, inconcreto, se terminen todos los proyectos tendremos la ciudad con más carriles de la provincia… Tendemos a creer, pienso que erróneamente, que los políticos están para eso, para no dar respuestas concretas, pero cuando sabemos que en la misma barriada de la concejala el ayuntamiento es incapaz de terminar de arreglar una calle que lleva semanas parada, levantada y con los montones de tierra frente a las puertas de los vecinos, la respuesta no ya sorprende simplemente molesta…
Cuatro: Leo en el periódico un artículo de fondo que titula “El drama de los jóvenes que dejaron la escuela por la obra”… A buenas horas mangas verdes me digo, mientras me va subiendo la indignación y la irritación a partes iguales cuando pienso como hace unos años nos desgañitábamos en el colegio pidiéndoles a los niños que no se fueran y terminaran la ESO mientras padres y políticos respondían que lo importante era que las ollas exprés hicieran chup chup… Ya veis donde hemos llegado, hoy muchos de aquellos no saben ni encender la vitro…
En fin, no están todos los que son, pero yo ya me he lamentado suficiente por hoy… Le dejo a usted deberes para la semana que viene… Llámelo deformación profesional si quiere…
domingo
HA MUERTO LABORDETA

sábado
miércoles
LA ESQUINA. SER COSTA DE LA LUZ. 16.09.10
Era un primer paso para pedir su legalización… No recuerdo, ni es cuestión ahora, todas aquellas razones, pero básicamente había dos… El control estatal supondría el control sanitario de las sustancias, con lo cual podrían evitarse las muertes por adulteración y, fundamentalmente, la posible desaparición de las mafias que viven del tráfico ilegal que no solo llegan a ganar cantidades ingentes de dinero negro sino que, ahí está el caso de México, pueden llegar a convertirse en un estado paralelo de enorme poder destructor…
Mi firma en aquella declaración me costó grandes disgustos… A pesar de sus argumentos irrefutables, y de que estaba respaldado por insignes personalidades, entre ellos políticos, filósofos e, incluso, policías, de lo menos que llegaron a acusarnos fue de jipis drogadictos que buscaban la destrucción de la sociedad… De todas formas no me arrepiento, sigo opinando lo mismo y con el paso de los años, incluso, se han reforzado aquellas razones… Ahí está México con sus miles de muertes debidas a los narcoterroristas y con muchos de sus estados controlados por ellos…
El asunto vuelve a estar de plena actualidad con las declaraciones hace unos días de Felipe González en las que pide la legalización del consumo y su control por parte del estado, precisamente en una recepción en la embajada mejicana… Se puede estar o no de acuerdo con los pensamientos y palabras del político socialista, pero no creo que se le pueda acusar de jipi drogadicto… De hecho, por su experiencia y prestigio internacional hay que tener en cuenta cada una de las palabras que dice…
No me consta que González fuese uno de los firmantes de aquel manifiesto, pero seguro que los miles de muertos de todos estos años, el fracaso de las políticas antidroga basadas en la penalización y el peligro de que el estado mejicano caiga en manos de sanguinarios narcoterroristas hayan pesado en su petición…
Todos sabemos que no es nada fácil la decisión, especialmente porque debería tratarse, para asegurar su éxito, de un acuerdo internacional a nivel de Naciones Unidas por lo menos, pero merece la pena no eludir el debate y mirar para otro lado, pensando sobre todo en los miles de muertos que podemos evitar en los próximos años…
martes
miércoles
LA ESQUINA. SER COSTA DE LA LUZ. 02.09.10
La sabiduría popular, inmejorable en los apodos, ha bautizado al lugar como El paseo de los perros… Le ahorraré los detalles escatológicos del porqué del mote… Si usted pasea por allí tendrá que sortear esos detalles en forma de infames montoncitos apestosos…
Podrá además darse cuenta, y cabrearse si es sensible al deterioro del mobiliario urbano, como han destrozado meticulosamente con algún objeto punzante los focos junto a los bancos o como han arrancado los arbolitos de los maceteros…
Ignoro el placer que sentirá una persona, por llamarla de alguna manera, al estropear conscientemente un elemento que mejora su calidad de vida y que, además, ha sido pagado con su dinero o con el de sus padres… Pero deduzco que en el fondo está el sentimiento de no percibir como suyo lo que esta mas allá de las puertas de su casa… Seguro que aquel que deja un mojón de perro en medio de una calle no aguanta una pelusa en el salón de su vivienda…
Es claro que se trata de una cuestión de educación básica y que algo hemos mejorado desde la Edad Media, de hecho ya no tiramos cubos llenos de meado por las ventanas, pero parece que no hemos hecho lo suficiente…
Sin duda tenemos que empezar por nosotros mismos esforzándonos por desterrar vicios bien arraigados, sigo viendo a gente muy educada tirar colillas a la calle o dejar las bolsas de basura en medio de la arena, pero también entiendo que, a veces, debemos convertirnos en militantes defensores de lo público, intolerantes con los desaprensivos, no teniendo escrúpulos ni vergüenza en llamar la atención a aquellos que cometen una tropelía en nuestras narices…
Aunque, a veces, esto a mi me ha costado más de un enfrentamiento, lo prefiero a tener que renunciar a pasear junto a la marisma, o, y perdonen la expresión, a que me coma la mierda de perro…
jueves
LA ESQUINA. SER COSTA LUZ. 26.08.10
Hola, ¿qué tal está?... Como le supongo una persona flexible y tolerante creo que estará de acuerdo conmigo en que más veces de las que estamos dispuestos a reconocer, las fronteras, donde comienzan unas cosas y terminan otras, son bastante difusas… El bien y el mal, la pasión y el fanatismo, la lucidez y la locura,… La realidad no suele ser tan maniquea, así que tenemos que inventarnos, y creernos, un código moral que nos ayude, con nuestras cortas entendederas, a distinguir un objeto de otro…
No se inquiete que no le voy a dar la brasa… Viene esta entrada filosófica de mercadillo a cuento de algo mucho más sencillo… Tengo la sensación de que aquí en la costa no acabamos de discernir los límites entre la diversión y el descanso…
En esta estación veraniega, que identificamos con los pantalones pirata, la falta de aparcamiento en el centro y las vacaciones, año tras año vuelve a surgir la polémica… Tenemos sol, tenemos mar y tenemos playa, elementos ideales para el relax y el descanso… Pero llegada la noche también nos gusta ocupar las terrazas con amigos en animadas charlas sin límites de tiempo, asistir a un concierto o retozar en una fiesta…Aquí comienzan los inconvenientes…
Tengo los datos de este verano que respaldan mi tesis del principio: la nunca resuelta dualidad descanso-diversión… Se los voy a contar…
Este verano parece cerrado definitivamente un parque de ocio infantil en la playa de Punta del Moral que todas las tardes y noches estaba lleno de familias con los niños brincando por allí… Una supuestas molestias a un vecino son la causa de que decenas de infantes se hayan quedado sin su actividad favorita después de la playa…
Hace un par de viernes fui a un chiringuito de playa para asistir a un concierto de un grupo que parecía tener buena pinta… A las doce y media de la noche, hora que yo interpretaba moderada para un fin de semana veraniego, llegó la policía a chapar el asunto… La música molestaba a un ciudadano…
Vaya por delante que no soy persona de algaradas y que el ruido me molesta enormemente… Entiendo perfectamente el derecho al descanso de quien se lo ha trabajado a lo largo del año… Pero quiero entender también la necesidad de diversión de mucha gente… Esto lo compartirán conmigo, especialmente, aquellos sufridos padres de jóvenes y adolescentes que en Ayamonte, por ejemplo, donde el ocio nocturno es escaso, no duermen tranquilos por las noches por sus hijos emigran a Manta Rota o a otro lugar buscando diversión…
Por supuesto, no entreveo una fácil solución, pero creo que los ayuntamientos debieran esforzarse por buscar vías de acuerdo que sean razonables… Me da la sensación de que la mayoría miran para otro lado y prefieren la marginalidad de los sucios, molestos y desangelados botellones mientras que no den mucho la bronca, antes que sentar en una mesa a distintas opiniones para buscar normas razonables que puedan poner de acuerdo a la mayoría…
Bueno, para ser sinceros, todos los ayuntamientos no, porque el otro día escuchaba yo al alcalde de Cartaya, Sr. Millán, diciendo aquello de Quieren convertir a las playas en un sanatorio… Estando o no de acuerdo con él, si que es verdad que se trata de una de las frases del verano…
miércoles
LA ESQUINA. SER COSTA LUZ. 19.08.10
Hola, ¿qué tal está?... Me va a permitir que hoy aproveche la metedura de pata del alcalde en un reciente pleno para reflexionar sobre la incapacidad de los humanos en general y de los políticos en particular para pedir perdón…
Supongo que sabrá que me refiero al comentario de Rodríguez Castillo cuando dirigiéndose a la bancada popular, y más concretamente a la concejala Gertrudis Pereira, dijo aquello de Está usted acostumbrada a que la traten al palo…, o algo parecido… Quién conozca el violento episodio del que fue víctima Gertrudis no hace mucho tiempo estará de acuerdo conmigo en que el comentario es cuando menos desafortunado…
Aunque no conozco mucho a la persona de Rodríguez Castillo, si lo suficiente para asegurar que no tuvo mala intención y que se trató solo de un lapsus lingüístico infortunado que sacado de contexto de forma interesada por el PP se ha convertido en un culebrón veraniego poco edificante…
Lo que podría haberse resuelto con un Lo siento, no ha sido mi intención se complicó por la obstinación del alcalde en explicar una metedura de pata verbal, muy propia por cierto de incontinentes… En definitiva, quién mucho habla mucho se equivoca…
Estará de acuerdo conmigo en que, especialmente cuando no tenemos razón, es mucho más fácil y honesto reconocer el error que intentar elaborar una complicada teoría para excusar nuestra equivocación… Además de que se pierde mucho tiempo y energía, casi siempre se nos reconoce la mentira…
Esta incapacidad para pedir disculpas que parece consustancial al género humano, se hace típica y tópica en los políticos… Cuente usted cuántos de estos, incluso pillados in fraganti, se han dirigido a sus paisanos para reconocer la equivocación y pedir disculpas y seguro que le sobran dedos de una mano…
Sostenella y no enmendalla parece ser uno de los primeros consejos del Libro de Estilo de la clase dirigente… Puede que la soberbia y la arrogancia den más votos que la humildad, y de eso, lamentablemente, tenemos ejemplos en la reciente política ayamontina, pero yo en mi inocencia prefiero dormir con la conciencia tranquila sin deberle disculpas a nadie…
¡Ah!... Y perdone si con este comentario le he alterado su descanso veraniego…
domingo
jueves
LA ESQUINA. SER COSTA LUZ. 12.08.10
Hola, ¿qué tal está?... Si oye esta emisora asiduamente, sabrá de la reciente encuesta en la que los políticos locales no salen muy bien parados… Parece que la gente está hasta el gorro de peleas y lo que quieren es que los que gobiernan gestionen y los que hacen oposición les dejen…
Como lo hemos hablado otras veces, ya sabe mi opinión sobre las encuestas… Solo son un síntoma, no una verdad incontestable, aunque algunos las tomen como las infalibles encíclicas papales… Ahí tienen sin ir más lejos la que tienen montada los socialistas en Madrid por una encuesta, que si Trinidad Jiménez que si Tomás Gómez mientras Esperanza Aguirre se parte viendo cada vez más cerca otra mayoría absoluta…
Entonces, ¿de qué sería un síntoma esta última encuesta sobre la política local? A mi juicio, de la decepción de los ayamontinos por la falta de resultados de la gestión del equipo de gobierno…
Le voy a explicar por qué… Primero, no me creo que a la mayor parte de la gente le fastidie que los políticos discutan, de hecho ese es uno de sus deberes, porque en pasadas legislaturas los enfrentamientos entre los grupos municipales eran mucho más enconados y duros y eso fue la razón por la que los plenos municipales eran el programa más visto de la televisión local… Lo que a la mayor parte de los ciudadanos les molesta es que no hagan otra cosa que discutir…
Entiendo perfectamente que un alcalde tenga que exponer sus puntos de vista y defenderse de los ataques de los adversarios, pero lo que no puede hacer es llevarse todo el tiempo entrando al trapo, dedicándole un tiempo y una energía generosos, a cualquiera que ose poner en duda sus decisiones,… Entre otras cosas porque no le quedaría mucho tiempo para otro menester… Un alcalde debería dedicar la mayor parte de su tiempo, sino todo, a gestionar y a gobernar, ya otros se encargarán de repeler los ataques del adversario…
Se desprende sin duda también de esta encuesta un evidente malestar con la oposición… Quizás estos grupos no hayan sabido explicar el porqué de la estrategia de decir que no a asuntos que en otra situación hubieran apoyado… Ha faltado explicación y ha faltado también agilidad para presentar contrapropuestas… La oposición ha fallado de plano en su estrategia…
Con estos mimbres es claro que la gente manifieste su desafección y su cabreo, pero no creo que sea contra la política, sino más bien contra determinados políticos que de uno y otro lado, esta vez las críticas hay que repartirlas por igual, no han sabido estar a la altura de las circunstancias…
Un síntoma además que podemos hacer extensible a los políticos en general, autonómicos y estatales…
miércoles
LA ESQUINA. SER COSTA LUZ. 05.08.10
Hola, ¿qué tal está?... Nadie dice que gobernar en minoría sea fácil… Antes al contrario… A las aptitudes que se le suponen a un político, a un buen político, como la capacidad de comunicación y la disposición al diálogo, han de añadírsele otras habilidades imprescindibles si quiere sacar adelante algo parecido al proyecto original por el que fue elegido… Yo añadiría dos importantes, aunque cuantas más tenga el político en cuestión mejor para el, su partido y la institución que gestione,…
La primera sería destreza para consensuar con los otros partidos políticos, lo que supone renunciar a parte de tus ambiciones para incorporar lo de los otros grupos sin que se vea alterado el fin principal de tu proyecto… La segunda sería una capacidad de sufrimiento lo suficientemente amplia como para asumir que aunque gobiernes no siempre van a ser aceptados tus puntos de vista…
Lamentablemente nada de estas cualidades parece tener el actual equipo de gobierno del Ayuntamiento de Ayamonte… Comenzar la legislatura con un pacto antinatura en el que primaban los intereses personales y partidistas no fue una buena señal… Lo que se vio remarcado cuando el acuerdo saltó por los aires de mala manera… Encarar el final en situación de minoría pero con los modos y maneras del que tiene la mayoría absoluta, es decir sin una clara y sincera disposición al consenso o, al menos, sin cumplir los acuerdos a los que se llega con los demás grupos desemboca sin remedio en la situación de parálisis y caos en la que se encuentra actualmente la ciudad…
Asumir el papel de víctima echando las culpas a los demás de tu propia incapacidad para gestionar la vida del municipio no hace sino agravar más la situación… Nadie va a olvidar que al que se le pide cuentas es al grupo que gobierna y que la oposición está precisamente para fiscalizar esa acción de gobierno, aunque podamos criticarle su falta de generosidad o escasa altitud de miras…
Todos entendemos que los ciudadanos lo que quieren es que la ciudad funcione, que existan proyectos y actividades que generen riqueza y puestos de trabajo, que funcionen los servicios al margen de enfrentamientos partidistas y estrategias políticas, pero no olvidemos a quienes deben exigírsele las responsabilidades…
De cualquier forma e independientemente que se esté o no de acuerdo con este análisis, creo que todos convendremos en que sería oportuno exigirle a todos los grupos un poco de cordura, flexibilidad en los planteamientos y consenso en los puntos fundamentales en los que creo todos estamos de acuerdo para sacar del marasmo que se vive actualmente en un pueblo con capacidad sin duda para salir de la crisis pero con políticos que parecen no estar a la altura de estos difíciles momentos…















